Por apenas 29 dólares, fabricantes de China ya comercializan el llamado “Baby iPhone” o “17 Pro Mini”, una curiosa réplica que imita la apariencia del próximo teléfono de Apple. El dispositivo ha llamado la atención por su diminuto precio y porque habría sido desarrollado después de que se filtraran detalles del diseño del nuevo iPhone.
El curioso aparato surgió en Shenzhen, uno de los principales centros tecnológicos de China, donde fabricantes especializados en copias y dispositivos de bajo costo pueden producir rápidamente equipos basados en diseños filtrados. Incluso se han replicado elementos visuales asociados al supuesto nuevo modelo de Apple.
Pero hay una enorme diferencia: no es un iPhone y tampoco funciona con iOS. El “Baby iPhone” utiliza Android y componentes genéricos, acompañados de una interfaz modificada para intentar ofrecer una experiencia visual parecida a la de los teléfonos de Apple.
La situación vuelve a poner los reflectores sobre la velocidad de la industria tecnológica china para convertir filtraciones en productos físicos en cuestión de días. Por $29, el comprador obtiene principalmente la apariencia de un supuesto iPhone de próxima generación, demostrando que en el mercado de Shenzhen copiar el diseño puede ser mucho más barato que desarrollar la tecnología original.









