Colombia concentró este martes sus esfuerzos en la búsqueda de supervivientes, la atención a los damnificados y la evaluación de los daños tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes varias regiones del país y que ha causado hasta el momento centenares de muertos y miles de viviendas afectadas.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, que asumió el cargo el viernes pasado, cifró en 181 los muertos, mientras que Asocapitales, que agrupa a las ciudades capitales del país, elevó el balance a 188. Las cifras consolidadas, incluyendo las de las autoridades regionales, sin embargo, suman al menos 240 fallecidos.
De ese balance regional, 95 muertos corresponden a Cali y otros 35 a municipios del Valle del Cauca, mientras que Risaralda contabiliza 90, Chocó 14 y Caldas seis.
El sismo ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros. Los mayores daños se registraron en las regiones del Valle del Cauca, Risaralda y Chocó, aunque también hubo afectaciones en Caldas y Quindío.
Afectaciones en Pereira
De la Espriella, quien instaló el lunes en Bogotá un puesto de mando para atender la emergencia y posteriormente viajó a Quibdó y Cali, recorrió este martes Pereira, Manizales y Dosquebradas, las ciudades más golpeadas por el terremoto, para coordinar la respuesta del Gobierno con las autoridades locales.
En Pereira, capital de Risaralda, el mandatario se reunió con el alcalde, Mauricio Salazar, y recorrió sectores afectados, donde aseguró que el Gobierno dará ayudas a las familias y empresas damnificadas.









