Emergencia y luto internacional. El mandatario colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró oficialmente el estado de “Desastre Nacional” en todo el país tras el devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el centro y occidente del territorio. En su primer reporte público desde la capital, el Gobierno confirmó un saldo preliminar de al menos 111 fallecidos y 87 heridos.
El movimiento telúrico, con epicentro a 82 kilómetros de profundidad en el municipio de San José del Palmar (departamento del Chocó), se registró a las 7:34 a. m. hora local. La sacudida provocó el colapso de 61 edificios, daños en más de 1,500 viviendas y afectaciones estructurales en 18 centros de salud y 52 escuelas. Asimismo, se reporta el cierre de siete aeropuertos comerciales incluidos los de Cali, Pereira y Quibdó y daños en 18 tramos carreteros principales.
Ante la magnitud del impacto, el Poder Ejecutivo dispuso la movilización inmediata del gabinete de ministros a las zonas más castigadas en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero, mientras el Presidente se desplaza hacia Quibdó para coordinar personalmente las labores de rescate de personas atrapadas entre los escombros.








