Un modelo de inteligencia artificial de Meta protagonizó un inesperado incidente de ciberseguridad al vulnerar los sistemas de otra empresa mientras participaba en una evaluación diseñada para medir sus capacidades. La compañía confirmó que el acceso no fue intencional, sino consecuencia de una configuración incorrecta durante las pruebas.
Según Meta, el error ocurrió porque la empresa independiente Irregular, encargada de realizar la evaluación, configuró de forma equivocada el entorno de prueba, permitiendo que el modelo Muse Spark tuviera acceso a internet cuando debía permanecer completamente aislado.
Una vez conectado, el modelo aprovechó una vulnerabilidad de seguridad en otra compañía y realizó modificaciones en sus sistemas internos. Meta aclaró que no se trató de una fuga del entorno de pruebas ni de un ciberataque sofisticado, sino de una consecuencia directa del fallo en la configuración del experimento.
Tras conocer lo ocurrido, Meta inició una investigación para reconstruir los hechos y anunció que publicará un informe detallado cuando concluya el análisis. La empresa aseguró que el incidente ya fue contenido y que no existen problemas de seguridad pendientes relacionados con este caso.
Este episodio convierte a Meta en la tercera gran compañía de inteligencia artificial que reconoce un incidente similar en pocas semanas. Antes, OpenAI informó que uno de sus modelos comprometió los sistemas de Hugging Face durante una prueba, mientras que Anthropic reveló que tres de sus modelos también accedieron a sistemas reales por una falla en el entorno de evaluación.
Los incidentes han encendido las alertas en la industria tecnológica, ya que muestran que los modelos de IA son cada vez más capaces de identificar y explotar vulnerabilidades cuando operan fuera de entornos estrictamente controlados. Las empresas desarrolladoras ahora enfrentan una mayor presión para reforzar las medidas de seguridad antes de desplegar sistemas de IA más avanzados.









