Una presunta disputa vinculada con actividades ilícitas figura entre las principales hipótesis de la masacre que dejó seis personas muertas en Olanchito, Yoro, mientras la Policía investiga posibles conexiones con el narcomenudeo y el robo y desmantelamiento de motocicletas.
El ataque ocurrió durante la noche del martes en una vivienda ubicada en la colonia Murillo Soto, donde varias personas se encontraban reunidas cuando sujetos armados llegaron al lugar y dispararon contra los presentes.
Las víctimas fueron identificadas como Santos Lanza, de aproximadamente 40 años; Enrique Lanza, de 38; Carlos Lanza, de 27; Denis Manuel Becerra; Brayan Salgado Ruíz; y Dailin Bonilla, una joven de 19 años y madre de tres hijos.
Víctimas pertenecían a una misma familia
El jefe policial de Tocoa, Colón, Lorenzo Lara, informó que las seis víctimas tenían vínculos familiares. Entre los fallecidos había hermanos, hijos y una nuera, según explicó el funcionario.
“Lamentablemente, tuvimos la pérdida de estos ciudadanos hondureños. Todos ellos son familia: hermanos, una nuera e hijos”, declaró Lara al referirse a las primeras investigaciones desarrolladas después del ataque.
De acuerdo con el reporte preliminar, dos personas murieron dentro de la vivienda, mientras que otras cuatro fueron trasladadas gravemente heridas hacia un centro asistencial.
Pese a los esfuerzos realizados para atenderlas, las cuatro personas posteriormente fallecieron, elevando a seis el número de víctimas mortales.
Una de las líneas de investigación que ha tomado fuerza está relacionada con una posible disputa entre estructuras vinculadas con la venta de drogas al menudeo.
El director de Comunicaciones de la Policía Nacional, Wilber Mayes, indicó que las autoridades investigan posibles conflictos relacionados con actividades ilícitas que presuntamente se desarrollaban en el inmueble donde ocurrió el ataque.
Según la información policial, las autoridades ya habían realizado anteriormente un allanamiento en la vivienda debido a denuncias que la vinculaban con presuntas actividades ilegales.
No obstante, las investigaciones continúan y corresponderá a las autoridades establecer si esos antecedentes están directamente relacionados con la masacre.
Robo y desmantelamiento de motocicletas, otra línea investigativa
Las pesquisas también contemplan una segunda hipótesis vinculada con el robo y posterior desmantelamiento de motocicletas.
Lara aseguró que existían denuncias según las cuales en el inmueble presuntamente se realizaban actividades relacionadas con vehículos robados.
“Tenemos denuncias de que en esa vivienda, aparte del narcomenudeo, se dedicaban a desmantelar motocicletas y después las vendían por partes”, señaló el jefe policial.









