El exmagistrado del Tribunal de Justicia Electoral, Mario Alexis Morazán Aguilera, cuestionó severamente la participación del Estado de Honduras en la reciente audiencia celebrada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), señalando que el Gobierno careció de una representación institucional de alto nivel debido a la falta de argumentos de defensa.
Según Morazán, la representación estatal asumió la sesión como un juicio formal en lugar de abordar la naturaleza general de la audiencia sobre las afectaciones a la independencia judicial y el uso del juicio político contra funcionarios. Asimismo, el exmagistrado afirmó que la Cancillería, la Procuraduría General y el Congreso Nacional se desentendieron del proceso, limitándose finalmente a enviar una carta leída por una funcionaria diplomática.
Finalmente, Morazán anunció que las víctimas de estos procesos continuarán el trámite de amparos pendientes a nivel nacional y presentarán sus denuncias directamente ante la CIDH, confiando en que el caso derivará en un informe de fondo y en una eventual condena internacional contra el Estado hondureño ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.









