A la 1:00 de la madrugada, cuando los vecinos del barrio San Martín ya se encontraban profundamente dormidos, un devastador incendio los despertó de golpe y redujo a cenizas el esfuerzo de sus vidas.
De acuerdo con el reporte del mayor Sergio Madrid, del Cuerpo de Bomberos, la emergencia requirió más de 30,000 galones de agua para ser controlada y dejó un saldo de diez familias en la intemperie, con seis viviendas destruidas por completo, dos consumidas parcialmente y dos más dañadas por la caída de escombros incandescentes.
La tragedia también cobró un alto costo humano al dejar a tres personas afectadas: Geraldina Salinas de 57 años de edad, quien ingresó por inhalación de monóxido de carbono y ya fue dada de alta, mientras que Alfonso Pérez 84 años y Salvador Rodríguez 72 años en el área de shock.
Ambos permanecen bajo vigilancia estricta en la sala de crisis debido a la severidad de las quemaduras de segundo grado que sufrieron en el siniestro, mientras la comunidad solicita ayuda urgente para los damnificados.









