El expresidente peruano Ollanta Humala (2011-2016), que cumplía desde abril de 2025 una condena de 15 años de cárcel por lavado de dinero en la financiación irregular de sus campañas electorales, salió este viernes de prisión tras anularse su caso, al ser calificado por el Tribunal Constitucional de un proceso ilegal y sin sustento.
Humala abandonó la penitenciaría de Barbadillo, la prisión construida en Perú exclusivamente para albergar a expresidentes, donde permanecen actualmente los exmandatarios Alejandro Toledo (2001-2006), Martín Vizcarra (2018-2020) y Pedro Castillo (2021-2022), y por la que también pasó más de una década el difunto Alberto Fujimori (1990-2000).
«Hemos sido víctimas de una persecución política y judicial», expresó Humala a la prensa, tras salir de la cárcel en un automóvil particular.
«El 15 de abril de 2025 (cuando fue sentenciado) fui secuestrado por el Estado», agregó el exmandatario.
«Nunca he recibido aportes de campaña ni de Venezuela ni de Brasil», remarcó.
Humala se quejó de que, a raíz de la sentencia, tuvo que asilar a su esposa (en Brasil) y sacar a sus hijos del país.
«Estoy denunciando que hemos sido perseguidos, al punto de tenerme detenido en una prisión», agregó.
Al salir de la prisión, ubicada en el este de Lima, Humala fue recibido por un grupo de simpatizantes que coreaba su nombre y estuvo acompañado por sus abogados y algunos expartidarios.
Juez ordenó su libertad
Un juez peruano ordenó este viernes la excarcelación de Humala, después de que en la víspera el Tribunal Constitucional del país anulara el proceso que llevó al exmandatario a ser condenado a quince años de cárcel por lavado de dinero en la financiación irregular de sus campañas electorales a la Presidencia.
El magistrado del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional atendió favorablemente la demanda de los abogados del exgobernante para que la liberación se produjera lo antes posible, según anunció a través sus canales la Corte Superior Nacional.









