La desolación se ha vuelto a concentrar esta mañana en la zona norte del país. En el sector de los Bordos de Esquipulas, bajo la sombra de una humilde galera de lámina y madera, familiares, vecinos y allegados se han reunido para darle el último adiós a los seis menores de edad, víctimas calcinadas en la voraz tragedia registrada la madrugada del miércoles en San Pedro Sula.
El escenario conmueve hasta el alma, seis ataúdes, rodeados de arreglos florales y coronados con las fotografías que retratan la inocencia y vida de quienes hoy ya no están.
Bessy Cortés, tía de los menores, expresó entre lágrimas lo que significa este golpe destructivo para la familia. Recordó la lucha diaria que mantenían, señalando que el pequeño Jairo Joel de 9 años de edad, batallaba activamente contra una anemia y dependía de transfusiones de sangre constantes gracias a la caridad de los vecinos del bordo.
Asimismo, se dio a conocer el delicado estado emocional de Dylan, el único de los hermanos que logró sobrevivir al siniestro. Según relatos de su tía, el pequeño sufrió múltiples desmayos y colapsos nerviosos al ver llegar las cajas mortuorias de sus hermanos.









