La crisis provocada por la sequía sigue agravándose en el sur de Honduras. Ahora, el sector camaronero enfrenta pérdidas de hasta un 30 % en sus cultivos debido a las altas temperaturas y la reducción del agua disponible, una situación que pone en riesgo una de las principales actividades económicas de la región.
Productores de Choluteca y Valle señalaron que el calor extremo ha incrementado la mortalidad del camarón durante el segundo ciclo de producción, afectando especialmente a pequeños y medianos acuicultores. Además de reducir la cosecha, las condiciones climáticas han elevado los costos para mantener la producción.
Wilmer Cruz, presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Acuicultores del Sur (Apemasur), advirtió que las pérdidas también amenazan cientos de empleos vinculados al cultivo, procesamiento y exportación del camarón, por lo que urgió a implementar medidas para garantizar el abastecimiento de agua y proteger al sector.
Ante este panorama, los productores piden acelerar inversiones en infraestructura hídrica, fortalecer los sistemas de bombeo y recuperar una planta procesadora estatal que les permita mejorar su competitividad. La crisis del camarón se suma a las afectaciones que la sequía ya provoca en otros cultivos del país, aumentando la preocupación por el impacto económico en el agro hondureño.









