Un potente terremoto de magnitud 7,1 sacudió al sur de Japón. El movimiento telúrico se registró a las 16:27 hora local a una profundidad de aproximadamente 10 kilómetros, según la Agencia Meteorológica de Japón, la sacudida alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica nipona de siete niveles, la cual mide el potencial destructivo y la intensidad de la agitación sobre la superficie.
Los reportes preliminares indican un balance de al menos 50 personas hospitalizadas con heridas de diversa consideración, además del colapso de al menos 12 viviendas.

El sismo provocó severas interrupciones en la infraestructura de transporte y en los servicios básicos de la región. De acuerdo con datos de la compañía Kyushu Electric Power, más de 40.000 hogares e instalaciones sufrieron cortes en el suministro eléctrico. Asimismo, el tránsito ferroviario y las operaciones en aeropuertos locales debieron ser suspendidos de manera preventiva para evaluar los daños en las pistas y vías, donde también se reportó el descarrilamiento de un tren de mercancías.
Inmediatamente después del temblor, las autoridades emitieron una alerta de tsunami preventiva para diversas zonas costeras, advirtiendo sobre el posible arribo de olas de hasta un metro de altura. Ante el riesgo inminente, los organismos de gestión de desastres ordenaron la evacuación de más de 150.000 residentes hacia albergues y zonas elevadas.









