Neuralink, la empresa de Elon Musk, presentó un nuevo avance de su ensayo clínico al demostrar que personas con parálisis pueden controlar una silla de ruedas motorizada utilizando únicamente su actividad cerebral, sin necesidad de joysticks ni controles manuales.
La tecnología funciona mediante el implante cerebral N1, colocado en la corteza motora. El dispositivo incorpora 1,024 electrodos distribuidos en hilos ultrafinos que detectan la intención de movimiento del usuario y traducen esas señales en órdenes para avanzar, retroceder, girar o ajustar la posición de la silla de ruedas.
En el video difundido por Neuralink se observa a participantes del estudio desplazándose por pasillos y espacios exteriores controlando la silla únicamente con sus pensamientos. La empresa considera que este desarrollo representa un paso importante para devolver independencia a personas con movilidad reducida.
El sistema aún forma parte del ensayo clínico PRIME y no está disponible para uso comercial. Sin embargo, la demostración refuerza el avance de las interfaces cerebro-computadora como una herramienta para mejorar la calidad de vida de pacientes con parálisis y otras discapacidades neurológicas.









