El primer día de actividad en el Gran Premio de Hungría no tuvo un sabor grato para el argentino Franco Colapinto. Durante el entrenamiento inicial, debió ceder su butaca al rookie Paul Aron para cumplir con las obligaciones reglamentarias de la Fórmula 1 que exigen que cada corredor titular preste su monoplaza dos veces en la temporada a pilotos sin experiencia. En la segunda práctica, protagonizó un accidente que lo obligó a abandonar la sesión.
En la primera parte, Aron sumó 27 giros en el A526 con el número 43 y firmó su mejor tiempo en 1:22.168 para ocupar el 19° puesto, a 0.464 del mejor registro del otro Alpine que manejó Pierre Gasly (14° con un tiempo de 1:21.704). En la FP2, Franco alcanzó a dar 11 vueltas hasta que perdió el control de su monoplaza y tuvo un impacto con la parte trasera contra los muros. Si bien el coche sufrió daños menores, no pudo retomar la actividad y cayó al 21° lugar del clasificador (1:22.531) sólo por delante de un Lance Stroll que no logró salir a pista por problemas mecánicos.
En esa segunda sesión, Alpine no tuvo un gran desempeño de todos modos: Gasly sumó 24 vueltas, giró en 1:20.816 y quedó 14° en la tabla de tiempos.
“Ha sido un día bastante corto. Perdí la mañana, así que no ha sido lo ideal. Perdí la parte trasera en la última curva y golpeé la parte trasera del coche con los neumáticos. No ha sido un buen día, ni un comienzo ideal. También perdí bastante tiempo en pista”, declaró el argentino tras lo sucedido ante la prensa de la escudería.









