Estados Unidos completó este martes su undécima noche consecutiva de ataques contra Irán, en una nueva operación que, según el Comando Central estadounidense (CENTCOM), golpeó centros de operaciones militares, instalaciones de drones y aeronaves, capacidades marítimas y logística militar.
Las fuerzas estadounidenses afirmaron, en un comunicado, que el estrecho de Ormuz permanece «abierto» al tránsito de buques comerciales pese a los ataques iraníes contra más de 30 embarcaciones en los últimos tres meses y aseguraron haber facilitado desde principios de mayo el paso de unos 900 barcos comerciales y 450 millones de barriles de crudo.
Antes del inicio de los ataques, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, acudió al Senado para solicitar cerca de 70.000 millones de dólares adicionales para financiar las operaciones y reponer sus reservas de armamento, y cifró durante la audiencia en 37.500 millones de dólares el coste de la guerra contra Irán.
Durante esa citación Hegseth evitó dar detalles de los siguientes pasos operativos de Estados Unidos en Oriente Medio, ante los cuestionamientos de legisladores de ambos partidos.
Trump advierte a Irán
Este martes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, advirtió que pronto podrían atacar la Montaña Pico, un complejo subterráneo que, según las autoridades estadounidenses, estaría vinculado al programa nuclear iraní.
«Probablemente atacaremos esa zona muy pronto. Y no hay nada que puedan hacer al respecto. Normalmente no diría eso. Si creyera que pueden hacer algo, jamás lo diría. Pero atacaremos esa zona muy pronto, y con mucha fuerza», declaró Trump a la prensa durante una reunión en la Casa Blanca con el presidente libanés, Joseph Aoun.









