Donald Trump amenazó con destruir las centrales eléctricas y los puentes de Irán la semana próxima si Teherán no accede a negociar, mientras las fuerzas estadounidenses completaban su cuarta jornada consecutiva de ataques aéreos contra el país y mantenían un bloqueo naval sobre sus puertos en el estrecho de Ormuz.
“La semana que viene se le pondrá muy mal a los iraníes porque será el turno de las centrales eléctricas y de los puentes”, afirmó Trump en una entrevista con Fox News este martes. “Vamos a dejar fuera de combate todas sus centrales eléctricas. Vamos a dejar fuera de combate todos sus puentes, a menos que se sienten a la mesa y negocien”.
El mandatario declaró que los bombardeos “continuarán hasta que diga ya basta” y anticipó ofensivas “muy fuertes” para las noches del martes, el miércoles y el jueves. Pese a reconocer que Washington habría “alcanzado” sus objetivos militares, Trump sostuvo que “la única forma de negociar” con Irán es “a través de la fuerza”.
Comparó a Irán con un boxeador que, aunque “degradado a un nivel muy bajo”, aún conserva capacidad de respuesta. “Les queda algo de fuerza para luchar, pero no mucha”, señaló. Al ser preguntado sobre una posible reanudación del diálogo, el presidente fue categórico: “Ahora no quiero negociar”, aunque reconoció que representantes de ambos países mantuvieron contactos ese mismo día y que Teherán sigue buscando un acuerdo.
Las amenazas sobre infraestructura civil no son nuevas. En marzo, según se informó, Trump ya había advertido con “obliterar” las plantas eléctricas y de agua potable iraníes si Teherán no acordaba términos de paz “en breve”. Organismos de derecho internacional sostienen que destruir instalaciones civiles de ese tipo constituiría una violación del derecho internacional humanitario y podría tipificarse como crimen de guerra.









