El devastador doble terremoto que sacudió Venezuela el pasado 24 de junio continúa cobrando vidas. Las autoridades elevaron este viernes el número oficial de fallecidos a 4,118 personas, 229 más que en el reporte anterior, mientras las labores de búsqueda y recuperación de cuerpos avanzan entre edificios colapsados y comunidades completamente destruidas.
El balance oficial mantiene además 16,740 heridos, 6,462 personas rescatadas con vida y 17,907 ciudadanos que perdieron sus viviendas, reflejando la magnitud de una de las peores catástrofes naturales registradas en la historia reciente del país. Miles de familias permanecen en albergues temporales a la espera de ayuda humanitaria.

Mientras continúan las operaciones de emergencia, decenas de miles de rescatistas, militares y voluntarios siguen removiendo toneladas de escombros con la esperanza de localizar a más víctimas. Las zonas más golpeadas presentan graves daños en infraestructura, lo que dificulta el acceso a comunidades enteras y retrasa los trabajos de recuperación.
La crisis también mantiene bajo presión al sistema de salud venezolano, con hospitales saturados y miles de personas que requieren atención médica y apoyo psicológico. Organismos internacionales han advertido que la recuperación será larga y que la asistencia humanitaria seguirá siendo fundamental para atender a los damnificados y reconstruir las áreas devastadas.









