Un ingeniero de 42 años fue encontrado sano y salvo en una vivienda de Tegucigalpa luego de que las autoridades descubrieran que su supuesto secuestro nunca ocurrió.
La investigación de la UNAS-DPI reveló que el hombre planeó su desaparición porque ya no quería convivir con su pareja. Durante esos días, sus familiares recibieron mensajes en los que les exigían 40 mil lempiras para liberarlo.
El caso dio un giro inesperado y ahora el ingeniero deberá responder ante la justicia por la simulación de un delito.









