El Mundial 2026 y toda la previa fueron un calvario para Neymar. Y la participación de la selección de Brasil en el certamen no cambió el tono dramático. El delantero del Santos, de 34 años, entró a los 67 minutos del choque ante Noruega, anotó el gol del descuento, pero no pudo evitar la eliminación de la Verdeamarela, que cayó por 2 a 1 en Nueva Jersey, por los octavos de final.
La estrella del partido no fue Ney, ni Vinícius, ni ninguno de los jugadores del plantel del italiano Carlo Ancelotti. Fue Erling Haaland, autor de las dos conquistas de los Vikingos, que dieron el golpe y celebraron con su clásico festejo de los remos.
El atacante ex Barcelona y PSG entró con el cotejo 0-0, para intentar darle la eficacia que al Scratch le faltó a lo largo del encuentro, por ejemplo, en el penal que desperdició Bruno Guimaraes (lo atajó el arquero Örjan Nyland); o en el mano a mano que dilapidó Endrick. Sin embargo, la contundencia fue el Androide Haaland, primero de cabeza, y luego con un remate esquinado, que sentenció el pleito.









