China está impulsando un ambicioso plan para convertir a los robots humanoides en parte de la vida cotidiana, con el objetivo de expandir su presencia en hogares, comercios y otros espacios durante los próximos años. El país ha incluido esta tecnología como una prioridad estratégica dentro de su nuevo plan quinquenal, respaldándola con inversiones y apoyo estatal.
Las proyecciones de entidades como Morgan Stanley apuntan a que China comercializará alrededor de 50.000 robots humanoides en 2026, casi el doble de las previsiones iniciales. La mayor parte de estos equipos comenzará trabajando en fábricas, logística, tiendas y servicios comerciales, donde las tareas son más estructuradas y fáciles de automatizar.
Aunque varias empresas ya desarrollan robots capaces de cocinar, lavar ropa o realizar otras labores domésticas, los expertos coinciden en que las viviendas representan un reto mucho mayor que los entornos industriales. El desorden, los cambios constantes y la necesidad de interpretar situaciones cotidianas siguen siendo obstáculos importantes para la adopción masiva de estos dispositivos.
Pese a esos desafíos, China mantiene la apuesta por liderar el mercado mundial de la robótica humanoide. Los analistas consideran que el uso en hogares llegará de forma gradual, mientras que la expansión más rápida continuará en sectores industriales y comerciales, donde la tecnología ya empieza a demostrar resultados concretos.









