Google está preparando un cambio importante en Android que afecta directamente a las apps instaladas fuera de la Play Store. La medida se centra en la verificación obligatoria de identidad de los desarrolladores, incluso cuando distribuyen aplicaciones por APK o tiendas alternativas.
La idea de Google es reducir el malware y las estafas que suelen aparecer en descargas externas. A partir del nuevo sistema, los desarrolladores tendrán que registrarse y confirmar su identidad con datos como nombre legal, dirección, correo y teléfono. Con esto, Google busca hacer más difícil que actores maliciosos publiquen apps dañinas y luego desaparezcan o cambien de identidad para volver a intentarlo.
Este cambio no elimina el “sideloading” (instalar apps fuera de la Play Store). Android seguirá permitiéndolo, pero solo si la app proviene de un desarrollador verificado. En otras palabras, el sistema no cierra Android, pero sí reduce el anonimato total que existía hasta ahora en la distribución libre de apps.
El despliegue será gradual: se espera acceso para desarrolladores en 2025, pruebas en 2026 y aplicación más amplia en algunos países primero, con expansión global progresiva después. Esto significa que el ecosistema Android seguirá siendo abierto, pero con más control y trazabilidad sobre quién publica software.









