El ejército ucraniano intensificó este domingo sus ataques con drones contra Crimea para agravar el aislamiento de la anexionada península del resto de la Rusia continental, de la que depende para el suministro de agua, combustible y productos básicos.
Según las autoridades locales, al menos cinco personas murieron esta noche en los bombardeos contra infraestructura civil y objetivos militares en Crimea (2,4 millones de habitantes) y en el estrecho de Kerch, que une los mares Negro y Azov.
Ambos bandos protagonizan desde hace semanas una escalada en sus bombardeos con drones y misiles, mientras el ejército ruso ha logrado en los últimos días sus mayores avances en el Donbás desde finales de 2025.
Objetivo Crimea
El líder crimeo, Serguéi Axiónov, admitió que cuatro personas murieron y otras 28 resultaron heridas en el ataque contra la península de Kerch, la parte más oriental del territorio. En Kerch se encuentra también el puente de 18 kilómetros que une la península al resto de Rusia.
En total, según fuentes sanitarias, 14 personas tuvieron que ser hospitalizadas, incluido dos niños que se encuentran en estado grave.
Según el canal de Telegram Astra, los aparatos no tripulados ucranianos golpearon una refinería en el puerto de Kerch, donde se habría declarado un incendio. Además, fragmentos de un dron habrían alcanzado también un edificio de viviendas.
A su vez, una persona murió y otra resultó herida el domingo en el ataque con drones contra un transbordador que debía dirigirse a Crimea, según informaron las autoridades de la región rusa de Krasnodar, que también comunicaron un incendio en una terminal petrolera.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó el ataque contra Kerch y una terminal para el transporte de petróleo al otro lado del estrecho, en el puerto de Kavkaz; una guarnición militar y también la destrucción de dos baterías antiaéreas Pantsir y cuatro estaciones de radar vinculadas a sistemas de misiles S-400.









