La concentración de la selección de España en Chattanooga, Estados Unidos, vivió un episodio insólito que puso a prueba la paciencia y el sentido del humor del delantero Borja Iglesias. El equipo se encontraba en plena pausa del Mundial 2026, tras empatar sin goles contra Cabo Verde en la primera jornada, cuando un error de identificación sacó a la luz una escena inesperada para uno de los protagonistas del plantel.
El plantel aprovechó el día libre concedido por Luis de la Fuente para que recuperen energías antes del próximo partido ante Arabia Saudita, por lo que los jugadores se dispersaron por la ciudad junto a sus familias. Durante la jornada, Iglesias disfrutó el breve descanso acompañado por su pareja María Valero.
Al regresar al Embassy Suites by Hilton Chattanooga Downtown, el delantero se topó con un control de seguridad que no lo reconoció. Los agentes encargados del acceso le bloquearon el paso y le pidieron insistentemente la acreditación correspondiente. “Soy jugador de la Selección, necesito entrar. Soy Borja Iglesias”, exclamó el propio futbolista al intentar explicar su situación en inglés, según se vio en imágenes difundidas por la televisión española.









