Una angustiada madre del departamento de Olancho llora incansablemente luego que llevó a su hijo al Materno Infantil por una fiebre y vómito, pero luego le aplicaron un medicamento y ahora está a punto de perder uno de sus bracitos.
Ahora el pequeño ha sido diagnosticado de forma informal con el síndrome del guante purpura, su brazo está morado y con mucho dolor. La madre clama justicia, incluso narra que ya interpuso la denuncia, y exige que a su pequeño lo atiendan médicos especialistas.
“Yo exijo justicia por el brazo de mi hijo. Es un niño de dos años. La mano de mis hijas están secas, la mano del niño está mal”, ha dicho entre lágrimas la madre, quien se encuentra desprotegida e indignada por la atención médica que recibió su hijo.









