Tres migrantes hondureños vivieron momentos de terror durante su paso por México, donde fueron secuestrados por criminales que amenazaban constantemente con quitarles la vida si no pagaban el rescate equivalente a seis mil dólares.
Santos Vidal, de 32 años, originario de Morazán, Yoro, logró salir de ese calvario, luego de que su familia juntara cerca de seis mil dólares para pagar su rescate.
Según relatos de Vidal, pasaron días bajo amenazas, soportando hambre, angustia y el temor de no volver a ver a sus seres queridos, cada llamada a sus familiares era una súplica silenciosa para mantenerse con vida.
Los tres hondureños fueron raptados por ocho hombres, quienes enviaron videos a sus familiares donde aparecía con armas apuntándole directamente a la cabeza, con un mensaje claro: si no pagaban, podían matarlo, así lo relató el joven rescatado.
Afortunadamente, la familia de Santos Vidal, logró pagar el rescate, pero, los otros dos compatriotas que viajaban con él, continúan desaparecidos y las autoridades los buscan.
Hasta el momento no existe información oficial sobre su paradero. El caso pone bajo la lupa los riesgos extremos que enfrentan miles de hondureños en la ruta migratoria hacia Estados Unidos.









