El centro de salud Rubén Andino Aguilar (El Chile), ubicado en el barrio Abajo de la capital, se encuentra en condiciones deplorables y su techo se ha convertido en una amenaza latente para quienes acuden por atención médica en este establecimiento.
El techo está a punto de caerse, las puertas son inservibles, el piso está dañado, las paredes de madera se están rompiendo y el Estado paga al menos 27 mil lempiras mensuales por estas instalaciones que son vergonzosas.









