La Corporación Municipal del Distrito Central aprobó este martes una declaratoria de emergencia hídrica debido al crítico descenso en los niveles de almacenamiento de las represas Los Laureles, La Concepción y la fuente superficial de El Picacho, afectados por la prolongada sequía derivada del fenómeno climático de “El Niño”.
La decisión fue oficializada durante una sesión municipal realizada en las instalaciones de la represa La Concepción, la cual actualmente se encuentra al 43.31% de su capacidad, mientras que el embalse Los Laureles registra un 35.25%, ambos por debajo del 50% de almacenamiento.
El alcalde capitalino Juan Diego Zelaya explicó que la declaratoria permitirá ejecutar acciones extraordinarias para garantizar el abastecimiento de agua a la población capitalina, y explicó que “esta emergencia por el severo estrés hídrico nos permite tomar medidas extraordinarias para salvaguardar la vida, la salud y el bienestar de la población.
El plan de acción será supervisado por las autoridades competentes, quienes darán seguimiento a la ejecución de las medidas adoptadas para garantizar una respuesta efectiva ante la emergencia y será ejecutado bajo el marco legal vigente en materia de gestión de riesgo y atención de emergencias.
“Estas acciones se aplicarán con estricto apego a la normativa contemplada en la Constitución de la República, la Ley de Municipalidades y los sistemas nacionales y municipales de gestión de riesgo”, señaló el edil.
Entre las medidas contempladas se incluye el arrendamiento de cisternas y vehículos para el transporte y distribución de agua potable, así como la compra de agua tratada y cruda a pozos privados, y la perforación de nuevos pozos para atender la demanda básica en el municipio.
La declaratoria de emergencia hídrica permitirá gestionar fondos especiales para ejecutar acciones orientadas a garantizar el abastecimiento de agua en la capital ante la reducción crítica de las represas.










