Sillas dispersas, hamaca, casa lujosa, aquí se cometió la masacre en la aldea Corinto en Omoa que acabó con la vida de cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
Fotografías divulgadas confirman que la barbarie se suscitó en una de las habitaciones principales y las autoridades detallan que los criminales sedientos de sangre modificaron la escena.
Las primeras investigaciones arrojan que los sicarios tuvieron el suficiente tiempo tras el intenso tiroteo para ensañarse con los cuerpos y luego procedieron a lavar y limpiar la vivienda donde ocurrió su asesinato para no dejar rostro de la horrorosa escena del crimen.
Cabe mencionar que, el cadáver del agente Nels Makley Eguigure Benavídez sigue en la morgue sampedrana porque fue desmembrado y quemado, y cuyos restos fueron abandonados a 200 metros de la vivienda.












