Centroamérica y México avanzan en la revisión de protocolos regionales para controlar el gusano barrenador, una plaga que resurgió tras más de dos décadas de erradicación en la región y que afecta al ganado bovino, diversas especies domésticas y silvestres, y también a los humanos, de acuerdo con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.
La urgencia de esa revisión se explica por la magnitud del rebrote: en los últimos años se detectaron miles de casos en animales y cientos en personas en la región, según un texto difundido por EFE. El proceso busca reforzar la prevención, el control y la respuesta sanitaria, con la mira puesta en una eventual erradicación, según el IICA.
La revisión de los protocolos está a cargo de representantes de los servicios veterinarios oficiales de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá. Participan también organismos internacionales y actores del sector privado vinculados a la sanidad animal, detalló el IICA en un comunicado.
Uno de los primeros pasos fue un taller realizado esta semana en México, donde comenzó el análisis del protocolo de vigilancia epidemiológica para la detección temprana, la notificación oportuna y la aplicación de medidas sanitarias ante casos de infestación, indicó el IICA.
La región ajusta dos protocolos para vigilancia y movilización animal
El segundo protocolo en revisión establece criterios para la movilización segura de animales susceptibles. El objetivo es reducir el riesgo de introducción y dispersión del parásito y fortalecer la coordinación regional en las acciones de control y erradicación, de acuerdo con el IICA.
El organismo precisó que la meta general de este trabajo es fortalecer las capacidades de los países en prevención, control y respuesta ante el gusano barrenador del ganado. Esta estrategia apunta a unificar procedimientos y acelerar la reacción frente a nuevos focos.
El IICA atribuyó la nueva alarma sanitaria a la reciente reaparición de la plaga, después de más de 20 años de haber sido erradicada en la región. Conforme al organismo, este retorno ya ha producido impactos sanitarios, económicos y sociales.
En ese contexto, el IICA manifestó la necesidad de “robustecer la cooperación regional, subrayar el valor del trabajo conjunto entre países e instituciones para fortalecer las capacidades técnicas y operativas en la región, y avanzar hacia mecanismos armonizados que permitan mejorar la vigilancia epidemiológica, el intercambio de información y el control de la movilización animal”.









