La Secretaría de Salud de Honduras confirmó que a la fecha el país ya acumula 3.162 casos de dengue en lo que va de 2026, una cifra que mantiene bajo vigilancia al sistema sanitario nacional ante la inminente llegada de la temporada lluviosa, período en el que históricamente aumentan los contagios por la proliferación del zancudo Aedes aegypti.
Aunque las autoridades aclararon que Honduras aún no se encuentra en una fase de alarma epidemiológica, reconocieron que el comportamiento de la enfermedad obliga a reforzar desde ahora las acciones de prevención.
El jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud, doctor Homer Mejía, informó durante una comparecencia de prensa que de los casos reportados, 3,110 corresponden a dengue sin signos de alarma y dengue con signos de alarma, mientras que 52 pacientes han sido clasificados con dengue grave.
Pese al incremento de contagios, las autoridades sanitarias destacaron que hasta el momento no se registran fallecimientos asociados a la enfermedad, un dato considerado positivo dentro del monitoreo epidemiológico.
El personal sanitario advirtió que la situación podría cambiar con el inicio de las lluvias, debido a que el agua acumulada facilita la reproducción del mosquito transmisor, especialmente en recipientes abandonados, pilas descubiertas, solares sucios y objetos en desuso.
“El éxito para prevenir el dengue está en eliminar las larvas antes de que se conviertan en zancudos adultos”, enfatizó Mejía, al reiterar el llamado a la población para revisar constantemente los lugares donde se almacena agua.
Prevención comunitaria
Las autoridades explicaron que actualmente Honduras permanece en una etapa de seguridad epidemiológica y no de emergencia sanitaria, aunque insistieron en que la prevención comunitaria será determinante para evitar un escenario más complejo durante el invierno.
En ese sentido, la Secretaría de Salud pidió a la ciudadanía intensificar las jornadas de limpieza en viviendas, barrios y comunidades, eliminando recipientes que acumulen agua, desechando botellas, latas y llantas viejas, además de mantener correctamente tapados los depósitos utilizados para almacenamiento doméstico.
La SESAL también hizo énfasis en la detección temprana de síntomas, recordando que signos como fiebre alta, dolor de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares, náuseas o erupciones en la piel pueden ser indicativos de dengue y requieren atención médica inmediata.
Especialistas advierten que uno de los mayores riesgos de la enfermedad es que muchas personas retrasan la consulta médica, permitiendo que el cuadro evolucione hasta convertirse en dengue grave, condición que puede provocar hemorragias, deshidratación severa y complicaciones potencialmente mortales.
Durante los últimos años, Honduras ha enfrentado importantes brotes de dengue que han saturado hospitales y centros asistenciales, especialmente durante temporadas lluviosas intensas. El país incluso llegó a registrar emergencias sanitarias por la enfermedad en años anteriores.









