La política migratoria implementada en Estados Unidos ha provocado una ola de detenciones que afecta de manera considerable a familias originarias de Guatemala y Honduras. Según un informe publicado por el centro de pensamiento Brookings Institution, más de 22,000 niños han experimentado la separación de ambos progenitores. Una parte significativa de estos casos corresponde a padres guatemaltecos y hondureños: los de Guatemala representan 15 % de los adultos detenidos que han dejado a sus hijos en situación de vulnerabilidad, mientras que los de Honduras alcanzan 10.7 %.
El estudio, difundido este lunes y citado por EFE, muestra el impacto de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) sobre estas comunidades y estima que 146,635 menores estadounidenses han vivido la detención de al menos uno de sus padres desde el inicio de la segunda administración Trump. Además, advierte que la cifra real podría ser mucho mayor.
La investigación señala que el mayor porcentaje de los menores afectados corresponde a niños de corta edad: 36.5 % son menores de seis años y 36.1 % tienen entre seis y 12 años. El resto pertenece al grupo de adolescentes entre 13 y 17 años. EFE subraya, citando el informe, que la política migratoria aplicada desde enero de 2025 ha intensificado el trabajo del ICE, lo que ha generado protestas y preocupación entre organizaciones de derechos civiles y comunidades latinoamericanas en todo el país.
Niñez separada por detenciones masivas
Washington D.C. y Texas concentran las tasas más altas de niños ciudadanos estadounidenses con al menos un progenitor detenido, superando los cinco casos por cada mil. Este dato, incluido en el análisis de Brookings Institution, revela la magnitud del fenómeno en regiones con fuerte presencia de migrantes centroamericanos. El informe subraya que no existen cifras precisas sobre el destino de los menores una vez separados de sus padres, lo que incrementa la incertidumbre sobre su bienestar.
Asimismo, la Brookings Institution advierte que la nacionalidad mexicana sigue siendo la más afectada, con 53.7 % de los padres detenidos, pero el impacto sobre las familias de Guatemala y Honduras adquiere relevancia en el contexto de la migración centroamericana. El documento detalla que muchas familias quedan fragmentadas tras los operativos, y que las recomendaciones de las asociaciones migratorias apuntan a la elaboración de planes familiares de emergencia.
El informe citado por EFE señala: “Las asociaciones animan a los padres que desean que sus hijos permanezcan en Estados Unidos a designar a un amigo o familiar cercano que se haga cargo del niño si ellos no pueden hacerlo”.
Las consecuencias de las separaciones trascienden el ámbito familiar. Según la Brookings Institution, la mayoría de los padres detenidos evita el contacto con el sistema de bienestar infantil, incluso cuando las opciones de cuidado disponibles no garantizan condiciones adecuadas para los menores. El análisis puntualiza: “En muchos de estos casos, el gobierno desconoce la existencia de niños que se quedan atrás”.









