El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió sobre la difícil situación hídrica que atraviesa la capital debido a un verano inclemente que mantiene en niveles críticos las principales fuentes de abastecimiento de la ciudad.
Ante la alarmante escasez de lluvias provocada por el fenómeno del “Súper Niño”, un comité técnico se encuentra evaluando de manera constante los pronósticos climáticos y el volumen de los embalses para determinar si será necesario ampliar los racionamientos de agua en los próximos días.
Actualmente, las represas que surten a Tegucigalpa y Comayagüela reflejan un panorama sumamente preocupante; la represa La Concepción apenas opera entre un 46% y 47% de su capacidad total, mientras que el embalse Los Laureles se sitúa en un dramático 37%.
Esta marcada reducción en los caudales obliga a la comuna a mantener un estricto calendario de distribución, el cual contempla frecuencias de entrega que oscilan entre los cinco y siete días de espera para las colonias que están interconectadas a la red pública.
La problemática se agrava aún más en los asentamientos informales y barrios altos que carecen de infraestructura de almacenamiento y distribución, siendo estos los sectores más perjudicados por la crisis.
En estas comunidades, donde el vital líquido solo se puede adquirir por medio de carros cisternas privados a costos elevados, la alcaldía ha implementado rutas de contingencia para la entrega de agua de forma completamente gratuita, sumado a la instalación de tanques comunitarios en diversos centros escolares.
Aunque las autoridades avanzan con la construcción de la nueva represa San José, el jefe de la comuna capitalina recordó que dicha obra de infraestructura civil estratégica estará culminada hasta el primer trimestre del año 2028.
Hasta que ese proyecto entre en funcionamiento y marque un alivio definitivo para la metrópoli, el municipio dependerá por completo del manejo eficiente de las reservas actuales y del comportamiento de las precipitaciones en las cuencas altas.
En ese sentido, Zelaya hizo un enérgico llamado a la conciencia ciudadana para adoptar medidas urgentes de ahorro y optimización del agua dentro de los hogares hondureños, recordando que en este escenario de emergencia “cada gota cuenta”.
Por tal razón, es importante reparar fugas internas en tuberías y cerrar la llave durante actividades cotidianas como el lavado de manos o el cepillado de dientes son acciones individuales indispensables para mitigar el desabastecimiento general en la capital.









