El Real Madrid enfrenta una situación interna delicada por las sospechas que recaen sobre Santiago Solari, a quien atribuyen la filtración de información sensible desde los despachos del club, potenciando la inquietud entre los directivos.
El punto crítico llegó cuando El Larguero de la Cadena Ser publicó que la entidad planeaba incorporar a un director deportivo, forzando al club a emitir un inusual comunicado en el que calificó la noticia de “rotundamente falsa” y destacó la relevancia de su actual dirección deportiva, responsable de obtener seis Copas de Europa en la última década.
La reacción del club responde a su política habitual de evitar declaraciones públicas frente a rumores, actitud que en esta ocasión se vio superada por la magnitud de la información difundida.
“Florentino Pérez lo repescó, le dieron el puesto de responsable de la cantera pero le relevaron por su inacción y ahora se ha convertido en un problema para el club”, rezó una de las líneas del artículo firmado por Alejandro Alcázar en el medio español Sport.
En paralelo, en el Madrid buscan subsanar y hacer olvidar lo antes posible el fuerte episodio que tomó repercusión a nivel mundial por la disputa entre Federico Valverde y Aurelién Tchouaméni. En las últimas horas, la esposa del uruguayo, Mina Bonino, realizó un posteo donde dio una versión respecto a la pelea que tuvieron ambos futbolistas.









