El Poder Judicial de Honduras ha dictado un cuarto fallo condenatorio contra Geovany Alberto Agurcia Pan, elevando su sentencia a más de 120 años de cárcel.
Tras ser declarado culpable por nuevos cargos de agresiones sexuales agravadas, privación injusta de la libertad y robo con violencia, Agurcia consolida su perfil como uno de los delincuentes más peligrosos procesados recientemente en el país.
El sentenciado operaba bajo la fachada de taxista. Según las investigaciones, Agurcia utilizaba su oficio para interceptar a las víctimas, trasladándolas a solares baldíos donde procedía a ultrajarlas sexualmente.
No conforme con el abuso, el agresor utilizaba armas blancas y de fuego para intimidar a sus víctimas y obligarlas a retirar sus ahorros de cajeros automáticos.
La Fiscalía de la Mujer, Niñez y Adolescencia ha tildado a Agurcia de “depredador sexual”, destacando que sus ataques no hacían distinción de género, afectando tanto a hombres como a mujeres.
Actualmente, el Ministerio Público acumula al menos 16 denuncias adicionales en su contra, lo que refleja la magnitud y el carácter sistemático de sus crímenes durante el tiempo que operó en la impunidad.
A pesar de la abultada condena que ya enfrenta, el proceso legal contra Agurcia está lejos de concluir. Para el próximo mes de mayo se tiene previsto un quinto juicio, además de un sexto proceso pendiente en el Juzgado de Letras de lo Penal.
Las autoridades recalcaron la importancia de que las víctimas sigan denunciando estos hechos para que el sistema de justicia pueda aplicar todo el peso de la ley.









