La esperada película biográfica sobre Michael Jackson ha generado controversia tras confirmarse que no aborda las acusaciones de abuso sexual que marcaron una parte importante de su vida pública. Según explica Rolling Stone, la decisión no responde únicamente a una elección creativa, sino principalmente a restricciones legales vinculadas a acuerdos firmados en los años noventa, especialmente el caso de Jordan Chandler, que derivó en un arreglo extrajudicial en 1994.
Estas limitaciones obligaron a los realizadores a modificar profundamente el guion, eliminando escenas clave y reestructurando la narrativa para evitar cualquier referencia directa a las denuncias. Como resultado, la película opta por centrarse en el ascenso artístico del cantante y concluye antes de que estallaran los escándalos, ofreciendo una versión más enfocada en su legado musical que en sus controversias personales.
La omisión ha provocado críticas de especialistas y medios, que consideran que el filme presenta una visión incompleta de la figura del artista. Para muchos, este tipo de producciones autorizadas tienden a suavizar los aspectos más conflictivos con el objetivo de proteger la imagen y el valor comercial del legado, dejando fuera debates clave sobre la vida del llamado “Rey del Pop”.









