Sanción histórica de la UEFA. El argentino Gianluca Prestianni será suspendido con seis partidos por “conducta discriminatoria, es decir, homófoba” por el incidente ocurrido con Vinícius en el incidente de la Champions League entre el Benfica y el Real Madrid el pasado 17 de febrero, según el Comité de Control, Ética y Disciplina del organismo.
Además, desde la entidad europea solicitan a la FIFA que esta sanción se extienda a nivel mundial, por lo que el jugador del Benfica podría perderse el Mundial de este verano.

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La sanción es para seis partidos oficiales de clubes UEFA y/o selecciones nacionales para los que el futbolista estuviera disponible. Eso sí, tres de ellos quedan sujetos a un periodo probatorio de dos años desde la fecha de la decisión, por lo que Prestianni deberá cumplir de forma efectiva tres encuentros de sanción, siempre que no reincida durante ese plazo.
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Además, entre esos seis partidos de suspensión se incluye el que cumplió por sanción provisional en la vuelta de la eliminatoria de los play-off de la Champions contra el Real Madrid el 25 de febrero, una semana después de aquellos hechos.

El organismo europeo también ha solicitado a la FIFA que extienda la sanción a nivel mundial, lo que podría ampliar los efectos disciplinarios más allá de las competiciones organizadas directamente por la UEFA.
Lo dicho por Prestianni tras el episodio contra Vinicius
Gianluca Prestianni, jugador del SL Benfica, rompió el silencio tras el polémico cruce con Vinicius Jr. en el partido ante el Real Madrid, donde fue acusado de insultos discriminatorios durante el encuentro de Champions League.
En sus primeras declaraciones públicas, el argentino fue directo al negar la versión más grave del caso y afirmó: “Todo lo que se ha publicado sobre lo que realmente dijo Gianluca Prestianni en las investigaciones con la UEFA es falso”, en referencia a las informaciones que circularon sobre su testimonio.
El jugador insistió en su defensa personal y aseguró sentirse perjudicado por el manejo del caso, señalando: “Me sancionaron sin pruebas”, al referirse a la decisión provisional del organismo europeo mientras se investigaba el incidente.
Prestianni también explicó que lo que más le afectó no fue solo la investigación, sino el impacto mediático inmediato que tuvo el señalamiento de Vinicius dentro del partido.

En su versión ante la UEFA, el futbolista admitió que sí hubo un intercambio verbal en el campo, pero negó la acusación inicial de racismo atribuida por el delantero brasileño, manteniendo que no utilizó el insulto que se le imputaba en un inicio.
Según reportes del proceso disciplinario, el argentino sostuvo que la expresión utilizada fue distinta a la denunciada, afirmando que el contexto del juego llevó a una interpretación equivocada de sus palabras.
El momento del partido fue tenso, ya que Vinicius Jr. denunció directamente el hecho al árbitro, lo que activó el protocolo antirracismo de la UEFA y provocó la interrupción del encuentro durante varios minutos.
Prestianni, por su parte, defendió que el fútbol sudamericano tiene códigos verbales distintos, y que en Europa esas expresiones pueden ser interpretadas con mayor sensibilidad o incluso como ofensivas.
En declaraciones posteriores a su entorno, el jugador también reconoció el desgaste emocional del caso, asegurando que la presión mediática afectó tanto su imagen como la del club portugués.
El argentino mantuvo su postura de inocencia respecto a la acusación inicial de racismo, reiterando que no tuvo intención discriminatoria en ningún momento del partido.
Desde el lado del Benfica, el club respaldó públicamente al jugador y afirmó que confía en su versión, mientras se desarrollaba la investigación oficial de la UEFA.
Vinicius, en cambio, sostuvo su denuncia en el campo y fue clave para que el árbitro activara el protocolo correspondiente en uno de los partidos más tensos de la eliminatoria.

El caso generó una investigación formal que incluyó revisión de imágenes, declaraciones de jugadores y análisis del informe arbitral, elevando la situación a nivel disciplinario europeo.
Con el paso de los días, el debate se amplió en el fútbol europeo sobre los límites del lenguaje en el campo y la diferencia entre insultos comunes del juego y conductas sancionables.
Prestianni cerró su postura pública insistiendo en que su objetivo es que se respete su versión completa de los hechos y que la decisión final se base únicamente en pruebas verificadas, no en interpretaciones del momento.
La postura del Real Madrid ante la polémica ante Vinicius
El Real Madrid, a través de su entorno institucional y deportivo, ha mantenido una postura de respaldo absoluto hacia Vinicius Jr. tras el episodio ocurrido en Champions League ante el Benfica, donde el brasileño denunció insultos durante el partido.
El club considera que la actuación de Vinicius al señalar lo ocurrido forma parte de la defensa de un problema que el propio equipo ha venido denunciando en reiteradas ocasiones: los episodios de discriminación en el fútbol europeo.
En la entidad blanca existe la convicción de que cualquier denuncia de este tipo debe ser tomada con seriedad inmediata, razón por la cual apoyaron la activación del protocolo antirracismo de la UEFA durante el encuentro.
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Desde el entorno del Real Madrid se ha insistido en que Vinicius ha sido víctima de situaciones similares en distintas competiciones, por lo que respaldan su decisión de comunicarlo directamente al árbitro en el momento del incidente.

El club también ha subrayado en otras ocasiones que no permitirá que este tipo de comportamientos quede sin respuesta, manteniendo una línea institucional firme en la lucha contra el racismo en el fútbol.
En cuanto al caso específico con Gianluca Prestianni, el Real Madrid ha evitado entrar en confrontaciones directas más allá del respaldo a su jugador, dejando que el proceso disciplinario de la UEFA determine responsabilidades.
Fuentes cercanas al club señalan que lo más importante para la institución es proteger la integridad de Vinicius y garantizar que los mecanismos de control funcionen correctamente en cada competición.
El Real Madrid también ha valorado positivamente que el árbitro detuviera el partido tras la denuncia, entendiendo que la aplicación del protocolo es un avance en la lucha contra la discriminación.
En el plano interno, el vestuario madridista ha mostrado unidad en torno a Vinicius, destacando su papel como uno de los jugadores más expuestos a este tipo de situaciones en el fútbol europeo.
En resumen, la postura del Real Madrid ha sido clara: respaldo total a Vinicius Jr., apoyo a los mecanismos disciplinarios de la UEFA y rechazo a cualquier forma de discriminación dentro y fuera del campo.
Con información de: 20minutos









