Bayern Múnich se impuso 2-1 al Real Madrid en el cruce de ida de los cuartos de final de la Champions League y amplió su invicto a 14 partidos sin perder. El líder de la Bundesliga tuvo la oportunidad de liquidar el encuentro, pero dejó despertar al dueño de casa y todo se definirá la próxima semana en Alemania.
Los dirigidos por Álvaro Arbeloa pasaron por diferentes estadíos en el primer tiempo. El arte de defender entregó la seguridad de los centrales en el juego aéreo y las primeras labores de Trent Alexander-Arnold fueron vitales para desactivar los ataques de Luis Díaz, a quien conoce de sus épocas en Liverpool. Y cuando todo eso falló, la fortuna también les guiñó un ojo.
A los ocho minutos, Harry Kane bajó un centro de Joshua Kimmich y Dayot Upamecano solo tenía que definir, pero lo hizo sin potencia y le dio tiempo a Álvaro Carreras para el despeje sobre la línea, mientras el arquero Andriy Lunin ya estaba vencido.
La resistencia del Merengue en la última línea se contrastaba con la paciencia de los bávaros para circular la pelota, aunque sin profundidad en los metros finales. Y cuando la Casa Blanca logró sacar la cabeza del agua, se vio lo mejor de un equipo con mucho poderío ofensivo. A los 15′, el arquero Manuel Neuer achicó a tiempo para impedir el grito de Kylian Mbappé y, a los 17′, volvió a aparecer para rechazar un disparo de Vinicius Júnior.









