La restricción sobre recibir transfusiones sanguíneas ha sido durante décadas una de las normas más discutidas y controvertidas dentro de los Testigos de Jehová. La congregación interpretaba que los pasajes bíblicos que aconsejan “abstenerse de la sangre” también prohibían aceptar donaciones en situaciones médicas urgentes, incluyendo accidentes graves o cirugías complejas. En tiempos pasados, quienes rechazaban transfusiones eran exaltados como mártires por “anteponer la fe a la propia vida”.
El pasado viernes, el Cuerpo Gobernante, órgano máximo de dirección de la confesión con sede en Estados Unidos, comunicó un ajuste en sus enseñanzas. Según el anuncio, los miembros podrán decidir personalmente si aceptan que se extraiga y conserve su propia sangre antes de una operación quirúrgica. La prohibición de recibir sangre de otras personas se mantiene vigente.
Luis Santamaría, especialista en sectas, señaló que aunque parece un cambio histórico, “realmente solo evidencia el carácter sectario de los Testigos de Jehová, una institución que ha realizado modificaciones doctrinales arbitrarias a lo largo de su historia”. Añadió que los líderes usan términos como “nueva luz” para justificar cambios a su criterio, una práctica habitual en sectas cristianas que exigen obediencia sin cuestionamientos.









