Las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE) arremetieron contra el consejero Marlon Ochoa, a quien acusan de mentir, sabotear procesos electorales y victimizarse ante posibles consecuencias legales. Las declaraciones se producen en un contexto de tensión tras la repetición de las elecciones en Guanaja.
La consejera presidenta del CNE, Ana Paola Hall, calificó los argumentos de Ochoa como “tan flojos como su criterio” y recordó que horas antes de la repetición electoral cambió su postura para impedir el desarrollo normal de los comicios. Hall advirtió que los intentos de Ochoa por distorsionar la historia electoral de 2025 y evadir responsabilidades “no funcionarán, porque nadie cree en sus palabras”.
Hall cuestionó el respaldo de Ochoa, señalando que sus aliados son quienes, al igual que él, habrían intentado robar la democracia. La presidenta del órgano electoral enfatizó que este no es un escenario de ficción ni un espectáculo, sino la institución encargada de garantizar la transparencia de los comicios.
Asimismo, Hall recalcó que Ochoa fue juramentado como consejero y no como activista político. La funcionaria señaló que su accionar ha causado daño a la democracia por acción y omisión y expresó que solo el tiempo podría ayudar a Ochoa a enfrentar la verdad sobre sus actos y su papel dentro del CNE.
Por su parte, la consejera Cossette López Osorio aseguró que las estrategias de Ochoa, como las mentiras sobre la repetición electoral, son “ya conocidas” y reflejan su desesperación. López Osorio acusó al consejero de difamación, maltrato a colegas, fabricación de pruebas falsas y uso indebido de su cargo para paralizar el órgano electoral.
La consejera denunció además que Ochoa y sus aliados promovieron un intervencionismo real durante las elecciones de noviembre, incluyendo la presencia de más de 123 extranjeros en un hotel sin acreditación oficial, contrastando con sus quejas sobre supuestas amenazas en redes sociales. López Osorio insistió en que el material electoral permanece intacto y que la destrucción no forma parte de los planes del CNE.
Finalmente, López Osorio aseguró que su calma no significa abandono, sino firmeza en la defensa del Estado de derecho. “Quienes seguimos luchando por el imperio de la ley estamos de pie. Somos más fuertes que el miedo, tenemos la frente en alto y la verdad como respaldo”, concluyó.









