Tottenham entró dormido al Estadio Metropolitano y Julián Álvarez no se lo perdonó. El atacante del Atlético de Madrid facilitó la apertura del marcador con una asistencia a Marcos Llorente y, segundos después, aprovechó un yerro del arquero Antonín Kinský para empujar el balón a la red y sellar el 3-0 del Colchonero antes de completar los 15 minutos iniciales en el cruce de ida de los octavos de la Champions League. Ya en el complemento, convirtió su doblete y el local se llevó la victoria por 5-2 frente a su público.
La exhibición del equipo de Diego Pablo Simeone nació a partir de un resbalón de Kinský a los cinco minutos de juego. La pelota le quedó a Ademola Lookman y se la entregó a Julián, quien cedió un pase a la llegada de Llorente. El español fue el encargado de un remate cruzado de primera para convertir el 1-0 en la capital española.
Luego de que Antoine Griezmann aprovechara una caída de Micky Van de Ven para anotar el 2-0, el tercer grito no demoró en llegar. A los 14 minutos, Antonín Kinský intentó dar un pase de zurda, el balón le rebotó en la pierna derecha y ahí apareció la Araña para empujar la redonda al fondo de la red. “El show del error”, lo definió el relator Mariano Closs en la transmisión oficial de ESPN. Las equivocaciones capitalizadas por el campeón del mundo terminaron con Kinský retirándose por Guglielmo Vicario en el primer cambio de la visita.









