El entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, ha sido muy tajante con Joan Laporta por sus recientes declaraciones sobre el caso Negreira, asegurando este lunes que “es absolutamente legal y está súper bien hecho” y afirmó que “durante 72 años el CTA ha estado presidido por exsocios, exdirectivos o exjugadores del Real Madrid”.
“¿Quién las ha dicho? El candidato Laporta, ah, sí. Creo que fue él quien cuadruplicó los pagos a Negreira, así que tampoco hace falta decir mucho más”, dijo Arbeloa en la rueda de prensa previa al partido de Champions ante el Manchester City al ser preguntado por esas palabras del candidato a la presidencia del Barça.
Manténgase informado con nosotros:
“Se pagaba a una empresa que daba informes arbitrales y que ya estaba, nos dijo que era del hijo del señor Negreira. Estoy seguro de que el Real Madrid también lo hizo; ahora tiene a Megía Dávila y la mujer del CTA de árbitros del femenino también está vinculado a esto. Es querer buscar tres pies al gato y condenarnos antes de juzgarnos. Ahora es un trabajo que lo hace el club”, afirmó Laporta
Síguenos a través de nuestro Facebook: HCH Televisión Digital
“¿No le parece indigno que durante 72 años el CTA haya estado presidido por exsocios, exdirectivos o ex jugadores del Real Madrid?”, preguntó Laporta al presentador, que previamente le había objetado que le parecía “indigno pagar al vicepresidente de los árbitros”.

Así avanza el caso Negreira
La investigación sobre el llamado Caso Negreira sigue su curso casi tres años después de que se revelaran los pagos de aproximadamente 8,4 millones de euros que el FC Barcelona realizó a empresas vinculadas a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), entre 2001 y 2018. Las autoridades judiciales y fiscales han analizado documentación bancaria y contratos para determinar si esos pagos obedecieron a servicios reales o a una posible influencia indebida sobre decisiones arbitrales.
En los últimos meses, el proceso judicial ha pasado por varias etapas clave. Los bancos confirmaron ante el tribunal la existencia de múltiples pagos, incluidos 24 cheques y movimientos financieros que suman millones de euros, lo que forma parte de las evidencias que se siguen recopilando. La investigación ha tenido que sortear recursos y debates sobre la prescripción de posibles delitos, algo que ha ralentizado la fase probatoria.
En 2025, la instrucción del caso fue extendida por seis meses más por orden judicial, lo que significa que la recopilación de pruebas y comparecencias seguirá activa hasta al menos septiembre de 2026. Esta prórroga fue respaldada por fallos de jueces que consideran necesario más tiempo para escuchar testimonios y analizar documentación.
Quizás te interese leer: Champions League: Con grandes duelos arrancan hoy la ida de los octavos
Una de las partes más visibles del proceso fue la comparecencia en sede judicial del presidente Joan Laporta, junto a otros exdirectivos como Ernesto Valverde y Luis Enrique, quienes respondieron a interrogantes sobre los llamados “informes arbitrales”. Estas declaraciones forman parte de la instrucción y se consideran claves para entender el alcance de los servicios supuestamente prestados.

El caso no solo ha tenido repercusiones jurídicas, sino también institucionales. Por ejemplo, rivales como Real Madrid CF han solicitado acceso a documentos internos y auditorías, buscando transparencia total sobre los pagos y su justificación, aunque estas peticiones han sido parcialmente denegadas en algunos casos.
Además de las gestiones judiciales, la investigación ha tenido un componente mediático y político: entrenadores, exdirectivos y clubes han opinado públicamente sobre la necesidad de “aclarar la verdad” y proteger la integridad del fútbol. Figuras relevantes del deporte han defendido la importancia de que las autoridades deportivas y judiciales lleguen a conclusiones firmes sobre el caso.
A nivel legal, la Fiscalía ha mantenido cargos por delitos como corrupción entre particulares, administración desleal y falsedad documental, mientras que la acusación de soborno tradicional —por tratarse de una figura aplicable a funcionarios públicos— resultó más complicada por la naturaleza privada del CTA.
En el centro del caso también está la figura de Negreira y su hijo, quienes utilizaron diversas empresas para facturar al club. Parte de la investigación se ha centrado en rastrear esos fondos y entender si existieron servicios efectivos o si fue una relación que benefició de manera indebida al club.
Organismos deportivos internacionales también han vigilado el caso. En su momento, la UEFA abrió una investigación paralela para evaluar si los hechos podrían violar sus normas éticas y disciplinarias, con potenciales sanciones deportivas en juego. Aunque esa vía es independiente del proceso judicial español, mantiene presión sobre el club implicado.
A pesar del tiempo transcurrido, no existe todavía una sentencia definitiva y la instrucción continúa recopilando pruebas, declaraciones y documentos que puedan consolidar una acusación sólida. La extensión de plazos y la complejidad del caso indican que el proceso podría prolongarse varios años más antes de llegar a una conclusión judicial clara.
¿Qué es el caso Negreira?
El Caso Negreira es una investigación judicial en España centrada en los pagos realizados por el FC Barcelona al exárbitro y exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), José María Enríquez Negreira, mientras este ocupaba una de las posiciones más relevantes en el sistema arbitral español. La investigación se dio a conocer públicamente en febrero de 2023 luego de que la Agencia Tributaria española detectara movimientos sospechosos en las cuentas de Negreira vinculados a ingresos procedentes del club catalán.
Las autoridades económicas y judiciales identificaron que el Barça había pagado aproximadamente 8,4 millones de euros entre los años 2001 y 2018 a empresas vinculadas a Negreira, principalmente Dasnil 95 SL y Nisdal SCP, entre otras sociedades relacionadas con él o con su familia. Estos pagos abarcaron cuatro presidencias del club y coincidieron con una de las etapas más exitosas del equipo en el fútbol español.
Según la investigación, el objetivo de esos pagos no está claro: mientras el Barcelona afirma que se trató de un contrato por servicios de asesoría técnica sobre arbitraje y elaboración de informes de colegiados, las autoridades consideran que no existe evidencia documental que justifique efectivamente ese trabajo.
Negreira ha sostenido ante la Agencia Tributaria que los pagos tenían como finalidad garantizar que “las decisiones arbitrales no se tomaran en contra del club”, argumentando que su labor era preparar informes sobre árbitros y ofrecer asesoramiento técnico, aunque no presentó documentación que respalde completamente esos servicios.
La Fiscalía española presentó una denuncia formal en marzo de 2023 contra Negreira, el FC Barcelona y varios exdirectivos, incluidos los expresidentes Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, además de otros altos cargos del club, por presuntos delitos que van desde la corrupción deportiva hasta la administración desleal y la falsedad documental en relación con esos pagos.

La investigación también ha analizado el rol del hijo de Negreira, Javier Enríquez, quien facturó servicios a través de su propia empresa, y la forma en que se canalizaron los pagos mediante terceros. Parte de la indagación busca entender cómo se estructuraron estos contratos y si realmente se correspondían con trabajos reales.
Investigadores y la juez encargada de instruir el caso han descrito indicios que apuntan a una “posible corrupción sistémica” dentro del ámbito del arbitraje, al considerar que Negreira, en su posición en el CTA, podría haber favorecido la designación de árbitros “afines” en partidos del Barcelona, aunque hasta ahora no se ha demostrado directamente que se alteraran resultados concretos.
Otra dimensión del caso ha sido la petición de participación de terceros clubes, como el Real Madrid, que han solicitado acceso a documentación financiera y auditorías completas para comprender mejor el alcance de los pagos y si éstos pudieron influir en decisiones deportivas o de otro tipo.
A diferencia de otros casos de corrupción en el deporte, el proceso judicial del Caso Negreira no ha llegado aún a una sentencia definitiva y ha experimentado múltiples prórrogas del período de instrucción, extendiéndose la investigación hasta al menos septiembre de 2026. La fase probatoria sigue abierta, con declaraciones pendientes de testigos y aportes de documentos clave.
Mientras avanza el procedimiento, la defensa del Barça y de los implicados mantiene que no hubo ninguna intención de comprar árbitros ni de influir en decisiones arbitrales, defendiendo que se trató de una práctica habitual de contratación de servicios de consultoría. El caso, sin embargo, sigue siendo un punto de enorme debate público y jurídico en el fútbol español.









