Lewandowski no atribuye su permanencia en la élite a fórmulas secretas. “No hay ningún truco mágico. Se trata de ser constante, cada día, en cada pequeña decisión. Recuperación, sueño, escuchar al cuerpo y también la mentalidad”.
Después de años de experiencia, sostiene que el esfuerzo debe ser inteligente para sostener el nivel competitivo. “Cuando llevas muchos años jugando, aprendes que no se trata solo de esforzarse más, sino de entrenar de forma más inteligente. Sigo teniendo ganas de mejorar, y esa motivación me mantiene fresco”.
“Mantener la excelencia durante muchos años requiere disciplina, conciencia de uno mismo y aprendizaje constante. Presto mucha atención a la recuperación, la nutrición, el entrenamiento físico y el equilibrio mental. También intento mantener la curiosidad y estar abierto a mejorar, incluso después de alcanzar el éxito”, dijo.
Lewandowski entiende proteger su oficio como una obligación diaria y un compromiso permanente. “Proteger mi oficio significa no caer nunca en la complacencia. Se trata de respetar mi cuerpo, a mis compañeros de equipo y mi profesión. En muchos sentidos, es similar al enfoque en cuanto al diseño: siempre perfeccionando, elevando los estándares”.









