En medio de la presión internacional sobre los precios del petróleo, el gobierno anunció que absorberá el 50% del incremento en los precios de la gasolina regular y el diésel, con el objetivo de reducir el impacto económico en la población.
El anuncio fue realizado el sábado por el presidente Nasry Asfura, quien explicó que la medida busca amortiguar el efecto del alza en los combustibles a nivel mundial.
La disposición entrará en vigencia a partir del 9 de marzo de 2026. Según lo detallado por el mandatario, la gasolina regular registrará un aumento de 4.28 lempiras por galón, de los cuales el gobierno cubrirá 2.14 lempiras.
En el caso del diésel, el incremento será de 6.61 lempiras por galón, pero el Estado asumirá 3.305 lempiras, reduciendo así el impacto directo en los consumidores.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, esta intervención representará un costo cercano a 29.7 millones de lempiras semanales para las finanzas públicas, lo que podría sumar alrededor de 1,427.1 millones de lempiras durante 2026.
El presidente explicó que la decisión responde al alza internacional del petróleo, que ha registrado un incremento cercano al 36%, situación que ha presionado los precios de los combustibles en diferentes países.
Asfura indicó que la medida pretende aliviar la carga económica que enfrentan las familias hondureñas ante el encarecimiento de los carburantes. No obstante, advirtió que el subsidio se financiará con recursos del Estado, lo que obliga a la administración a mantener un control del gasto público para evitar que el impacto afecte áreas prioritarias como salud, educación e infraestructura.
El mandatario también señaló que su gobierno continúa revisando el comportamiento del mercado internacional del petróleo para determinar si serán necesarias nuevas medidas que permitan estabilizar los precios internos de los combustibles y proteger la economía nacional.










