Estados Unidos ha desembolsado al menos 3.700 millones de dólares durante las primeras 100 horas de la guerra contra Irán, lo que equivale a cerca de 900 millones diarios, de acuerdo con un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
Esta cifra representa la estimación más completa publicada hasta ahora en Estados Unidos sobre el costo del conflicto iniciado el sábado por el presidente Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que posteriormente se expandió por toda la región.
El CSIS, con sede en Washington, difundió el jueves un estudio sobre el impacto económico de los primeros cuatro días de combate, un periodo que —según recuerda— suele ser el más intenso en campañas aéreas. En esta fase inicial se produjeron bombardeos que provocaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de gran parte de la cúpula dirigente iraní.
Durante esas primeras 100 horas, el gasto promedio fue de 891,4 millones de dólares diarios. La mayor parte de ese dinero no estaba contemplada en el presupuesto: aproximadamente 3.500 millones de los 3.700 millones utilizados entre el sábado y el martes no figuraban en las partidas aprobadas por el Congreso estadounidense, según el informe publicado por el CSIS.
En contraste, las operaciones realizadas en el Caribe que culminaron en enero con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro sí contaban en gran medida con fondos previamente presupuestados y representaban alrededor de 31 millones de dólares diarios, según los mismos analistas.
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1.700 millones en interceptores y 1.500 en municiones
El centro de estudios considera que, en el caso del conflicto con Irán, los gastos podrían empezar a disminuir si las fuerzas estadounidenses recurren a municiones más baratas y si Irán reduce el lanzamiento de drones y misiles.
Aun así, el informe advierte que los costes no presupuestados seguirán siendo elevados y dependerán tanto de la intensidad de las operaciones militares como de la eficacia de las represalias iraníes.
Del total de 3.700 millones de dólares utilizados en los primeros días de guerra, cerca de 1.700 millones se destinaron a interceptores aéreos, como los del sistema Patriot, mientras que 1.500 millones se emplearon en misiles y otras municiones defensivas. Además, las operaciones aéreas implicaron un gasto de 125 millones de dólares, las navales unos 64 millones y las terrestres alrededor de 7 millones.
Basándose en experiencias de campañas aéreas anteriores, el CSIS calcula que reponer el arsenal de municiones utilizado podría requerir más de 3.000 millones de dólares adicionales.
Esta estimación aparece poco después de que el experto fiscal Kent Smetters advirtiera en la revista Fortune que, además del gasto militar directo, la economía de Estados Unidos podría sufrir pérdidas de hasta 210.000 millones de dólares como consecuencia del conflicto con Irán.









