Punch es un bebé de mono fraile procedente de la Amazonía peruana que fue separado de su madre al nacer y le transportaron a la árida Lima para convertirse en mascota. Felizmente fue rescatado y ahora, amarrado a un peluche, como su famoso tocayo japonés, busca el calor que le fue arrebatado por el tráfico ilegal de animales.
El mono fraile, también conocido como mono ardilla, es una pequeña especie de primate que alcanza en promedio los 32 centímetros y se encuentra en las selvas de Centroamérica y Suramérica.
El pequeño Punch, que recataron el viernes pasado en la capital de Perú con un peso de 90 gramos, «se encontraba deshidratado, en malas condiciones y poco a poco se ha ido recuperando», explica a EFE el veterinario de fauna silvestre del Club Metropolitano Huáscar, en el sur de Lima, Julio Carrión con Punch en las manos.
El veterinario relata que traficantes atrapan monos en distintas localidades de la Amazonía peruana y suelen matar a las madres para separarlas de las crías y luego venderlas, pero en el trayecto a Lima, donde alcanzan su máximo valor económico, nueve de cada diez animales mueren.









