Una vez que la federación de fútbol de Qatar confirmó la suspensión hasta nuevo aviso de sus torneos y competencias internas debido a la tensión en Medio Oriente tras el conflicto que estalló en la región por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, las alarmas por la sede de la Finalíssima se encendieron en Argentina y España, selecciones protagonistas del duelo entre los ganadores de los torneos continentales por Conmebol y la UEFA.
Con el estadio Lusail, de Doha, en duda para albergar el enfrentamiento del próximo 27 de marzo a las 21 (hora local), surgieron nuevas opciones para recibir un partido que tendrá a dos de los combinados nacionales candidatos a ganar el Mundial que se jugará en EEUU, México y Canadá desde el próximo 11 de junio.
Según la información a la que accedió el diario Sport, las ciudades de Miami y Nueva York quedaron descartadas ante la implicación de Estados Unidos en la crisis de Medio Oriente, mientras que propuestas como Madrid, Argentina o Marruecos también fueron rechazadas. En este sentido, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ofreció el Estadio Santiago Bernabéu, casa del Real Madrid, como recinto de disputa. Sin embargo, desde las autoridades de Argentina la respuesta habría sido negativa: en contrapartida, habrían ofertado también recibir la Finalíssima antes del Mundial. La decisión se espera, como máximo, para este jueves 5 de marzo. Hoy en día, no existe una propuesta firme para que el duelo se traslade a Sudamérica.
En el informe que publicó el periódico catalán, detrás de la búsqueda del nuevo escenario figuraron negociaciones entre la federación qatarí, UEFA y Conmebol para ajustar el contrato original, ya que el país asiático había abonado los derechos de organización dentro del marco del Qatar Fútbol Festival. El objetivo de los organizadores del país que albergó la última Copa del Mundo es mantener la gestión del evento, pero se abrió la puerta a que se juegue fuera de sus fronteras si fuera necesario.









