El Gobierno de Cuba racionará la venta de combustibles ante el desabastecimiento provocado por el bloqueo petrolero de Estados Unidos a la isla, según adelantó este viernes el viceprimer ministro insular Oscar Pérez-Oliva Fraga.
En una intervención televisiva, Pérez-Oliva afirmó que la medida -sobre la cual no entró en detalles ni dijo cuándo comenzaría a aplicarse- se adoptó en un Consejo de Ministros extraordinario ante la grave crisis por la escasez de carburantes.
«Al no haber combustible suficiente, no podemos mantener los niveles de venta que veníamos teniendo en semanas anteriores y, en este sentido, (habrá) algunas limitaciones para la adquisición. En la medida en que se vaya restableciendo la situación se irán haciendo las entregas en los niveles habituales», adelantó.
De igual forma, el viceprimer ministro señaló que las «actividades administrativas fundamentales» solo operarán de lunes a jueves con el fin de ahorrar energía.
Se va a priorizar el combustible para algunos sectores
El funcionario afirmó que la isla priorizará el poco combustible con el que cuenta el país para «los servicios esenciales», la generación de electricidad, los «servicios de salud», el abastecimiento de agua, las actividades de defensa y para «garantizar la sostenibilidad de aquellos sectores que generen ingresos en divisas», como el turismo.
De igual forma, Pérez-Oliva añadió que el Gobierno cubano facilitará los trámites para que las empresas privadas «que tengan la posibilidad» importen su propio combustible.
El pasado jueves, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, adelantó que su Gobierno preparaba un plan de «desabastecimiento agudo de combustible» ante las presiones de EE.UU.









