Un índice del 91.9% es el récord de aprobación de Nayib Bukele, alcanzando un nuevo hito en su carrera política en El Salvador, según la más reciente encuesta de la unidad LPG Datos de La Prensa Gráfica.
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Este resultado, difundido por Infobae, consolida al mandatario como una de las figuras con mayor respaldo popular en la historia reciente del país tras cumplir seis años y medio de gestión.
El estudio técnico revela que la base del apoyo masivo reside en la percepción de seguridad. El 70.3% de los consultados identifica la mejora en la tranquilidad pública como el logro principal de la administración, mientras que un 19.1% vincula este éxito directamente a la ofensiva frontal contra las pandillas y la criminalidad organizada que ha caracterizado su mandato.
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En términos cualitativos, la gestión presidencial es calificada como “muy buena” por el 62.8% de la población y “algo buena” por el 29.1%.
En contraste, el nivel de desaprobación se mantiene en mínimos históricos, situándose apenas en un 5.9%, lo que demuestra que la narrativa oficial y los resultados en el territorio han calado profundamente en el electorado salvadoreño.
El mejor entre los últimos presidentes de El Salvador
Comparado con sus predecesores al cierre del mismo periodo de gobierno, el liderazgo de Bukele marca una distancia abismal. Mientras que mandatarios como Elías Antonio Saca (72%), Mauricio Funes (69.3%) y Salvador Sánchez Cerén (38.1%) terminaron sus ciclos con cifras desgastadas.
Nayib Bukele ha logrado mantener, e incluso incrementar, su popularidad a pesar del desgaste natural que supone el ejercicio del poder.
La seguridad no es el único pilar que sostiene estas cifras; la educación también aparece entre las áreas mejor evaluadas por los ciudadanos. Sin embargo, el análisis de los datos indica que las recientes medidas de alivio económico, como subsidios a servicios básicos y la implementación de leyes laborales para el sector formal, han jugado un papel crucial en neutralizar el impacto del alto costo de la vida.
A pesar del optimismo generalizado, el informe subraya que la economía sigue siendo el desafío persistente. Aunque el 85% de los encuestados considera que el país avanza por el rumbo correcto, una parte significativa de la población mantiene sus reservas respecto al desempleo y la sostenibilidad de las políticas fiscales a largo plazo en un contexto de deuda creciente.
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La encuesta se ha realziado entre el 19 y el 25 de enero de 2026, con una muestra de 1,200 entrevistas telefónicas a nivel nacional. Con un margen de error del ±2.8 % y un nivel de confianza del 95%, los resultados otorgan al Ejecutivo un fuerte capital político de cara a los retos institucionales que enfrentará El Salvador en la segunda mitad de la década.
Este fenómeno de popularidad, que apenas fue superado por el 92.5% registrado durante la gestión de la pandemia en 2020, coloca a Bukele en una posición de control casi total sobre la agenda pública.
Mientras la comunidad internacional observa con lupa el respeto a los derechos fundamentales, la mayoría de los salvadoreños parece priorizar la estabilidad y el orden por encima de cualquier otra consideración política.
¿Quién es Nayib Bukele?
Nayib Armando Bukele Ortez, de 44 años, es el actual presidente de El Salvador y la figura política más influyente de Centroamérica en la última década.
Antes de irrumpir en la escena nacional, Bukele forjó su carrera como empresario de publicidad y posteriormente como alcalde de Nuevo Cuscatlán y de la capital, San Salvador, bajo la bandera del partido de izquierda FMLN.

Sin embargo, su ascenso definitivo al poder ocurrió en 2019 tras romper con el tradicional bipartidismo del país, presentándose como un líder joven y disruptivo capaz de utilizar las redes sociales como su principal herramienta de gobernanza y comunicación directa con las masas.
Su administración ha estado marcada por una transformación radical en la seguridad pública a través del “Plan Control Territorial” y un prolongado régimen de excepción que ha desarticulado a las pandillas MS-13 y Barrio 18. Aunque estas políticas le han otorgado niveles de popularidad superiores al 90% y lo han posicionado como un referente de la “mano dura” a nivel internacional, también han generado severas críticas de organismos de derechos humanos.
En 2026, Bukele se proyecta no solo como el mandatario con mayor respaldo en la historia reciente de El Salvador, sino también como un aliado estratégico clave para la administración de Donald Trump en Estados Unidos.









