En un movimiento que refuerza el eje geopolítico frente a Washington, Rusia y China defienden a Venezuela y Cuba, según lo han dado a conocer los presidentes Vladímir Putin y Xi Jinping, quienes también han reafirmado su compromiso de mantener y profundizar la cooperación estratégica con los dos países.
A través de una videoconferencia, ambos líderes han enviado un mensaje de unidad en apoyo a sus aliados caribeños y sudamericanos, desafiando las crecientes sanciones y presiones diplomáticas impuestas por la administración estadounidense.
La postura de los mandatarios ha sido confirmada por el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, quien ha detallado que durante el encuentro se analizaron de cerca los enfoques compartidos sobre la crisis en la región latinoamericana.

Según Ushakov, los líderes han abogado por preservar el nivel de cooperación alcanzado hasta ahora, a pesar de lo que calificaron como una “difícil situación” derivada de las acciones externas contra Caracas y La Habana.
Síguenos a través de nuestro Facebook: HCH Televisión Digital
El respaldo llega en un momento crítico, especialmente para Venezuela, tras la reciente detención del líder Nicolás Maduro y su esposa a principios de año por parte de fuerzas vinculadas a los intereses de Estados Unidos; evento que sucedió hace un mes.
Rusia y China han sido categóricos al rechazar estas acciones, calificándolas de injerencia directa y reafirmando la legitimidad de sus lazos económicos y militares con el país sudamericano.
En cuanto a Cuba, la alianza ruso-china ha condenado nuevamente el embargo comercial de más de seis décadas. Sin embargo, el énfasis de la reunión estuvo en las nuevas restricciones impuestas recientemente por Washington, las cuales buscan bloquear de manera efectiva los suministros de crudo a la isla, una medida que amenaza con agravar la crisis energética en el territorio cubano.
De por sí, durante el último tiempo, la isla ha atravesado una crisis energética y ahora puede empeorar ante la falta de petróleo.
Además del panorama latinoamericano, la agenda de Putin y Xi ha incluido una revisión de la tensa situación en Irán. El mandatario ruso ha compartido detalles sobre su reciente reunión en el Kremlin con Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, subrayando que Teherán también forma parte del frente de naciones bajo presión militar y económica por parte del gobierno de Donald Trump.

Por otra parte, ambas potencias aprovecharon el encuentro para criticar el despliegue de fuerzas navales estadounidenses en aguas cercanas a Irán.
Para Moscú y Pekín, estas maniobras, sumadas a la retórica de amenazas nucleares, representan una desestabilización deliberada del orden internacional por parte del gobierno estadounidense, que obliga a una respuesta coordinada entre las naciones aliadas.
Quizás te interese leer: Donald Trump advierte el colapso inminente de Cuba tras el corte del suministro petrolero venezolano
La consolidación de este frente diplomático busca servir como contrapeso a la política exterior de la Casa Blanca, que desde hace mucho tiempo, y ahora no es la excepción, ha declarado a Cuba un peligro para su seguridad nacional y ha intensificado la vigilancia sobre los movimientos financieros de Rusia y China en el hemisferio occidental.
Con este respaldo, Putin y Xi aseguran su presencia en una zona de influencia clave para Estados Unidos.
La reunión ha concluido con la promesa de continuar monitoreando la situación y actuar como garantes de la estabilidad para sus socios.
El mensaje ha sido claro, respecto a que ni la captura de líderes, como el caso de Nicolás Maduro, ni los bloqueos energéticos que está haciendo Estados Unidos bajo las ordenes de Donald Trump, debilitarán los acuerdos de defensa y economía que vinculan a las dos potencias con los gobiernos de Venezuela y Cuba.









