Por César Girón
Las pérdidas de siete seguidores del PAOK en un accidente de tráfico en Rumanía dejaron una huella profunda en Grecia y en el ámbito del fútbol europeo. Mientras se continúa con la investigación oficial del trágico evento, los tributos a los fallecidos adquirieron un alcance global. Durante el partido contra el Lyon en la jornada final de la Europa League, se llevó a cabo un conmovedor homenaje en el Groupama Stadium de Francia.
Tras la decisión del conjunto griego y de sus seguidores de regresar a su país tras la tragedia en Rumanía, el sector donde iban a estar en el estadio de Lyon quedó completamente desocupado. Sin embargo, los pocos aficionados que ya se encontraban en Francia desplegaron una bandera en honor a sus amigos antes de marcharse. Según reportó el medio local Protothema, la bandera portaba la inscripción “¡Cielos, hermanos! ”. También se dejó una corona de flores en ese lugar.
Ambos equipos saltaron al campo con un brazalete negro. “El dolor no tiene color, descansen en paz”, decía una pancarta que mostraron los hinchas del Lyon. Además, los jugadores del PAOK se fotografiaron con una camiseta dedicada a las siete víctimas. Al mismo tiempo, conforme a lo indicado anteriormente por la UEFA, se llevó a cabo un sentido minuto de silencio que fue observado por todos en el estadio. Incluso, los aficionados locales encendieron siete bengalas y levantaron sus bufandas distintivas en su memoria.









