Estados Unidos confirmó que permitirá a China seguir comprando petróleo venezolano, pero ya no bajo las condiciones que durante años beneficiaron al chavismo. La decisión marca otro paso en el control directo que Washington ejerce sobre Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y la instauración de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.
Según informó Reuters, la administración de Donald Trump ha dejado claro que Pekín podrá adquirir crudo venezolano únicamente a “precios justos de mercado”, y no a los valores rebajados con los que el régimen de Maduro saldaba deudas políticas y financieras con China. Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, aseguró que esas ventas serán vigiladas de manera indefinida por Washington.
De acuerdo con la fuente citada por Reuters, aunque el crudo se venderá en el mercado global, una parte significativa deberá terminar en refinerías estadounidenses, bajo supervisión directa del Gobierno norteamericano.
“Gracias a la decisiva operación del presidente Trump, el pueblo de Venezuela recibirá un precio justo por su petróleo, y no el precio corrupto y barato del pasado”, declaró el funcionario, en una afirmación que apunta directamente al modelo de dependencia que Caracas mantuvo durante años con China.
El gigante asiático ha sido el principal comprador del crudo venezolano durante más de una década, un vínculo que permitió al chavismo sobrevivir a sanciones, colapsos productivos y aislamiento internacional. Esos envíos sirvieron para pagar enormes préstamos concedidos por Pekín, muchas veces a costa de vender el petróleo muy por debajo del valor de mercado.









